martes, 2 de octubre de 2012

La Máscara de Agamenón - Breve Descripción

La Máscara de Agamenón es una obra de arte micénico, que se destaca por sus características plásticas y su relevancia histórica. 

Agamenón (en griego antiguo Ἀγαμέμνων Agamémnôn, ‘muy resuelto’, ‘obstinado’) fue uno de los más distinguidos héroes de la mitología griega cuyas aventuras se narran en La Ilíada de Homero. 


La Máscara de Agamenón es una obra de arte micénico, que se destaca por sus características plásticas y su relevancia histórica.



Agamenón fue hijo del rey Atreo de Micenas y la reina Aérope, y hermano de Menelao, sin embargo no se encuentra del todo aclarado debido a la antigüedad de las fuentes, si se trató de un personaje histórico o puramente mítico. 


La Máscara de Agamenón fue descubierta en la acrópolis de Micenas en 1876 por el arqueológo prusiano Heinrich Schliemann. Refiere a una máscara funeraria de oro que se encontró colocada encima de la cara de un cuerpo ubicado en la tumba V. 

Schliemann pensó que había descubierto el cuerpo del legendario rey griego Agamenón, y por ese motivo la máscara recibió su nombre. 


La Máscara de Agamenón se encontraba en el ajuar funerario del notable personaje micénico de carácter guerrero. Estaba colocada sobre la cara del personaje fallecido. 

Método de Realización

La máscara se realizó mediante la técnica del repujado, cuenta con una delgada lámina de oro batido que representa el rostro de un hombre adulto. 

La Máscara de Agamenón es una obra de arte micénico, que se destaca por sus características plásticas y su relevancia histórica.  El personaje ha sido retratado con una gruesa barba alrededor del rostro, esbozada mediante líneas suaves ondeadas que simulan el vello; los ojos, en forma de almendra, simulan estar cerrados; la nariz y los labios resaltan por ser delgados, trazados con finas líneas; las orejas han sido delineadas de forma sencilla. 

El delineado del rostro presenta cierto grosor, repujado de manera convexa, mientras que los trazos del vello son suaves y hundidos. 

La superficie del rostro es convexa, adaptándose a los detalles de la cara. La obra muestra un naturalismo significativo e individualizado, a pesar de la simplificación de los rasgos físicos. 

La composición es simétrica con una ligera tendencia geométrica. Los contrastes de luz y sombra producidos por el metal y su manipulación volumétrica otorgan un efecto singular a la obra.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...