El arte no es para los griegos una creación espontánea e improvisada; es una larga y penosa conquista.
La representación humana, para un griego, es un hecho artístico solamente si pertenece a un determinado "estilo". Un edificio es arte cuando es simétrico, o sea, cuando se puede medir con un módulo. El módulo puede definirse como todas las partes de un templo que tienen medidas proporcionales. La unidad variaba de un orden al otro, y se tomaba como unidad al radio de la base de una columna.